Tienes un codo de golfista, tenista... o simplemente te duele el codo.

Tienes un codo de golfista, tenista... o simplemente te duele el codo.

Epicondilitis
Sin nos ceñimos literalmente a la palabra, epicondil significa epicondíleos (zona más lateral del codo), más le sumamos itis (inflamación pura y dura). Pues bien, este es el tema en cuestión, una inflamación de la musculatura que se origina en la zona lateral del codo, fundamentalmente dos músculos, el extensor común de los dedos y el externo radial corto del carpo.

Las personas más vulnerables a sufrir esta patología son aquellas con una edad comprendida entre los 37 y 54 años. Más prevalente sobre deportistas, sobretodo tenistas (por eso a veces lo llaman dolor de codo de tenista). En definitiva, el uso excesivo o poco habitual de la músculatura extensora de la muñeca y dedos, puede desembocar en una inflamación o incluso en pequeños desgarros musculares, y más si tenemos en cuenta que se trata de tejido blando poco vascularizado, dando pie a un dolor crónico. Suele aparecer en el miembro superior dominante.

El diagnostico se puede llegar mediante la reproducción del dolor al presionar en la zona epicondílea o zona antero lateral, y durante la resistencia al movimiento de extensión de la muñeca. Por otro lado, existen multitud de test ortopédicos que el examinador utilizará para llegar al diagnóstico más preciso, como la prueba de Cozen o Thompson.

Epitrocleitis.
Sin marear mucho, podemos decir que es exactamente los mismo que la epicondilitis pero en este caso, la zona afectada es la epitróclea del codo, es decir, la cara interna o medial, y donde se insertan los músculos flexores de la mano y pronadores (palmar mayor y pronador redondo). Menos habitual que su hermana gemela, con un perfil de paciente cuyas tarea laboral son muy manuales y forzadas.

Diagnostico igual que el anterior, pero en este caso podremos reproducir el dolor a la palpación en la cara medial del codo y a la resistencia durante la flexión de la muñeca o pronación (llevar la palma de la mano hacia abajo). Se debe evaluar compromiso radicular del nervio cubital y el estado de ligamento lateral interno del codo.

Tratamiento:
Como en la mayoría de las ocasiones en afecciones musculoesqueléticas, utilizamos terapias físicas (electroterapia), laser, iontoforesis, ultrasonido, onda corto, TENS u ondas de choque. En técnicas manuales, Mulligan, manupulaciones Mills, Cyriax, tratamiento de puntos gatillo. Ejercicios activos, sobr todo aquellos que suponga una resistencia excéntrica. Y por último tratamiento de ortesis como vendaje específico funcional o neuromuscular (kenesio).

Ojo ¡! Dolor epicondiálgia.

Hago una pequeña aclaración, según lo que he podido aprender en el último curso realizado sobre dolor en el síndrome miofascial que más adelante trataré con más detalle. En algunos casos, nos llegan pacientes con un dolor en la zona del codo pero que no describe exactamente los síntomas propios de la epicondilitis, es más, el facultativo médico no encuentra nada tras el examen ecográfico (diagnóstico por imagen de primera elección) que revele dicha patología.
Se trataría de un dolor no muy específico en el codo, más bien generalizado por diferentes zonas de antebrazo y brazo (más arriba podéis ver una imagen de SDM en el codo según Travells y Simón). ¿Cuál es la causa del dolor? Puntos gatillo, nódulos, o como queramos llamarle, en definitiva un acortamiento de fibra de un músculo, una banda tensa que refiere dolor en diferentes partes adyacentes a esta misma y que sigue una metámera (este concepto lo trataré más adelante).
En definitiva, si tienes un dolor que no es a punta de dedo, generalizado, a distancia de la propia articulación, puede ser que estés ante un dolor miofascial y no una inflamación, en este caso su abordaje deberá ser fundamentalmente con punción seca.

Esto es todo. Ya sabéis, si os duele el codo, acudir a vuestro fisio o médico para un buen diagnóstico y tratamiento. Esta info no es un artículo científico ni mucho menos, y no tiene la verdad absoluta, esta extraído de autores expertos en la materia y mi propia experiencia clínica.

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